martes


El chaman mastica del follaje el presagio,
aniquila el humus con sus dientes de petroleo.
A él acude la daga carabela,
el hongo putrefacto del retorno maldito.
A él afluye el ojo sin caverna,
el trípode preciso.
De su cueva surgen milagrosos tormentos:
la cruz , un sable, un cuervo.
Inhala el indio viejo ese veneno regio
que escupe en un ahogo
vistiéndome de negro.
De pronto...

Me visto de palabra
Mi cuerpo no es mi cuerpo
La oscuridad no es noche
La noche es un recuerdo
La escara que de muerte
se cura con el verbo
L



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