lunes

Acecho



A veces me mira divertido 
mientras yo me mantengo 
en absoluta quietud.
Como una estatua,
absorta de piel 
y desnuda de carne.
Mis ojos impasibles 
siguen sus pasos.
Me rodea inhiesto,
esparciendo su olor.
Y yo sin piel ni carne 
advirtiendo su rastro 
me limito a esperar 
el tacto de sus manchas.
Él dice que le gusta 
mi inmutable paciencia,
(Yo pienso que sin mi alma 
soy cual simple ermitaña)

Y me aplico a la entrega...


(fragmento: Cuentos incontables)

L.



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