sábado



Se avanzaba despacio.
Tan despacio que ,a
a veces, pareciera que remaban 
sobre la misma niebla,
Esa trenza de perchas 
sólo levantaba espuma 
y removía las almas.
¿Que cantarían las orcas 
en esas espesas aguas 
tan grises? 
Ella se permitía fondear 
sin la mas mínima esperanza de caza.
Pero así ahuyentaba al hambre y al miedo.
La canoa era un intento....
Jamás salir de una noche para 
adentrarse en otra fue buena idea.
Él se erigía sobre la proa 
como un corcel inhiesto ante la luna,
había estudiado los mapas 
y medido los grados y las coordenadas,
el esquema de su mente ya tomaba tierra y azúcar,
de la ciénaga surgían bocas sin dientes que se apretaban a la madera y a los nudos de saco.
Se vislumbró el bosque de bambú
¿Lo ves??
¿Lo ves??
-Si,estamos cerca-
Le dijo ella royendo una mandíbula...

Sabía que una vez en tierra el dormiría demasiado

L.

(La estación de los ángeles: fragmento)


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