Se
avanzaba despacio.
Tan
despacio que ,a
a veces, pareciera que remaban
sobre la misma niebla,
Esa
trenza de perchas
sólo levantaba espuma
y removía las almas.
¿Que
cantarían las orcas
en esas espesas aguas
tan grises?
Ella
se permitía fondear
sin la mas mínima esperanza de caza.
Pero así ahuyentaba al hambre y al miedo.
La canoa era un intento....
Jamás salir de una noche para
adentrarse en otra fue buena idea.
Él se erigía sobre la proa
como un corcel inhiesto ante la luna,
había estudiado los mapas
y medido los grados y las coordenadas,
el esquema de su mente ya tomaba tierra y azúcar,
de la ciénaga surgían bocas sin dientes que se apretaban a la madera
y a los nudos de saco.
Se vislumbró el bosque de bambú
¿Lo ves??
¿Lo ves??
-Si,estamos
cerca-
Le
dijo ella royendo una mandíbula...
Sabía
que una vez en tierra el dormiría demasiado
L.
(La
estación de los ángeles: fragmento)

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ResponderEliminarGracias 😊
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