Hay una gran tormenta dentro de mi oráculo.
Nada duele,
es lo peor que puede pasarme.
Nada duele...
Como una peregrina puedo llegar hasta a ti:
en silencio, de rodillas, dolorida , mojada.
Pero no duele nada
Cualquier idiota se daría cuenta,
menos Tú
Así te vas,
como una pavesa y su gris.
Nunca pensé que la noche
crecía entre los ojos
y moría en la luz del pecho,
sombra de un demiurgo,
insolente,
presbicia de un piélago,
juramento.
Como la muerte.
L.

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