El maestro Ip Man frunció
el corazón sobre la mesa
mientras degustaba unos dátiles
Se morirme.
El dice: - Bien hallada-
Tus ojos son las pirámides de Keops,
tus ojos son de melaza y pan
El sabe que aviento el trigo
que porta su alma ,
que mis manos son la criba.
Se morirme
Si, se morirme
Que mi sexo es la trilla.
Él apacigua en mi costal la zarza
de sus versos tácitos.
Allá lejos crece un maizal de sésamo,
se me atraganta la noche como un hueso
de aceituna que me ahoga.
Llueven pétalos de azafrán.
Sé morirme, sé.
Si.
L.

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