domingo




Yazgo bajo el débil resplandor del sauce.
Oliendo su aroma resinoso, 
escuchando el corretear de su savia.
Como el leve rumor de un canto sioux
que se abre al  bostezo púrpura de la mañana.
Me abrazo a su tronco lamiendo su corteza,
intuyéndome en su reino intermedio
y como una druida comienzo a tejer los sones
de lemanyá

L.

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