Por entre los bordes de la seda ,
se pule una urdimbre de granito.
Las nubes de Guiza anuncian
tu espada y tu corona.
El perfil en giallo veneciano de tu semblante,
talla mi alma.
La roca que es tu nombre,
bifurca los dinteles en las copas de los chopos
...azules como lavandas.
Oh! Son destellos en tus ojos dorados,
destellos de ámbar, sanadores de sueños.
Tras el nevado norte de tus brazos
amanece el beso,
la malaquita del roce ,
la comprensión turmalina
de tu cauce vertical
Imprimiendo mis retinas,
que como ascuas, esculpen
el canto enajenado de tu existir profuso,
desbordado en el lienzo de tu David sagrado,
cincelado a mi mica en tu cuarzo elemento...
L.

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