Ella es un cervatillo.. apretada
en las zarzas de la sabana,
que cada anochecer
dibuja las pisadas del león.
Él, cada aurora , en el fango ,
imprime una letra.
Así , cada ciertos suspiros
amanece una palabra.
Para él son cantos de cisnes.
En algún lugar (ella)
lleva prendido algo perdido,
que no se puede encontrar.
L.

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