martes

Una madrugada mi abuela Teresa (madrugadora ella) estaba en la cocina
Inmersa aún en el sueño , me asomé despacito..observé desde el quicio de la puerta su ritual secreto
mmmmm ¡Mi abuela era alquimista!! (ya entonces entendí algunas cosas)
Sobre la encimera tenía el vaso de cristal de pequeño tamaño, tal cual era su cuerpo (que no su corazón)
Hasta justo el medio , según prescripción de su médico de cabecera para frenar su incipiente ceguera, lleno de vino tinto

Entonces cascó el huevo y en un solo movimiento , como una guerrera lo vertió sobre esa uva tan vestida de sangre.
Mis ojos ojipláticos ojihablaban de sorpresa...
De pronto me vio y me dijo :
Lenita remueve...y ya la cucharilla mezcolaba el mejunje 
Yo miraba eclipsada esa suma de esencias.
Mezclaba los colores como ese pintor abstracto, ruso, seguro que cocinero : Kandinsky
Justo en ese momento aprendí a pintar las nubes
A crear mapas con el vuelo de las mariposas
A enlazar espacios, razas y fronteras

Y a degustar el vino 
L.






A los niños hay que dejarlos que crezcan desde sus raíces
Dejar que nos besen porque sus besos son frescos, francos, exentos de maldades
Nos transportan al origen y nos hacen renacer de nuestras propias ascuas 
Los besos de los niños nos liberan de deudas
Besan como las estrellas
Dándote su luz seas quien seas
Descendientes del mar, mi unicornio y yo
no somos tan distintos
Su bucle espiral 
es como un serpentín
que transciende de mi
y se alarga sin mas,
como raudo delfín
en paisajes instingos.
Amanecen dos picos
libando en Connemara
La flor del paraíso 
Donde un día te amara
L













Solo este momento


Tu dices que esta noche es como cualquier noche
Asiento a tu mirada sabiendo que las manzanas
han caído mas temprano que de costumbre
Dices que las gaviotas ya preparan el equipaje,
que la vida brama
Me hablas de su aliento ronco
Un pez salta
Yo solo pienso en su soledad
Tu espejismo besa mi realidad y acudo rauda a tus labios
Creo que todos somos profetas de nosotros mismos
Nos rebelamos contra el adiós mordiéndonos las pupilas
Y deseo ser pez...
Gaviota
Manzana
Todo desaparece queriendo ser momento
Solo este momento

L.





viernes

Salida


Hay una gran tormenta dentro de mi oráculo

Nada duele
Es lo peor que puede pasarme
Nada duele

Como una peregrina puedo llegar hasta a ti
En silencio, de rodillas, dolorida , mojada

Pero no duele nada

Cualquier idiota se daría cuenta
Menos Tú

Así te vas
Como una pavesa y su gris
Nunca pensé que la noche
crecía entre los ojos
y moría en la luz del pecho


Sombra de un demiurgo
Insolente
Presbicia de un piélago
Juramento

Como  la muerte


L.







martes




Perdóneme vos si mis pechos le turban.
Si la visión de mi pubis aún le relega del letargo
Siento mucho que no sepa diferir la lubricidad del estornino
Lo se...
Pensó que era un pájaro
Pero era yo desplumada de canto.
Perdóneme vos por deambular desnuda,
desvestida de todo.

L.


Posos



En el fondo atisbo una alta montaña
Con...con...
(Son como pequeños rompeolas )
Para llegar a la cima se necesita infringir algunas leyes.
Mi naturaleza rebelde y curiosa las rompe
Mojo y chupo
No es que tenga necesidad de subir la tensión
No
Es solo que al insistir en esa cumbre encuentro al hombre de té que habita en ella

L




Se quemó todo....
El pajar del abuelo
Esas bigas azules enramadas a la cal
donde jugaba a la rayuela en noches de ventisca

Se perdió el gato pardo y su "miau" plañidero 

Quizás fuera una gata
(no me gustan los gatos)
O me gustan distinto,
cuando ellos decidan.
Son difusos abstractos ,interesados de nadie.

Pero se fue con las puertas , las camas , los armarios
el neceser de madera con las arras de plata
Fue tras esa tormenta de piedras blancas
Escondida bajo el puente caían obuses...
Cuando llegué, el humo negro era un señor con sombrero
Ardía la paja...
Nunca mas bailé en esa plaza
El me llamó por un nombre ,
y me dejó una oración que ya no rezo

L

domingo


Con cuanto amor alumbras esta estancia
Y con cuanta luz traes la primavera
Con cuanta lluvia anegada a mi vera
Con cuanto viento acortas la distancia

Con cuanto fuego apagas esta espera
Y con cuanta tierra me siembras, toda
Con cuanto ardor puliendo mi madera
Con cuanta infinitud...como un rapsoda

¡Ay!...con cuanto espejismo tu me abrazas
Y tu cuerpo en el mio se acomoda
!Ay!...con cuanta pasión me abro a tus lanzas
Y me ofrezco a tu ser como una oda



L.

lunes



Diciembre es un infinito puente abocado a la decepción.
Esperar tanto te impulsa a la desesperanza.
Enajenarse en la ilusión u obcecarse en las ausencias hace que los pasos comulguen de nostalgia o se inoculen de un extremo ardor hacía la farándula.
Kronos nunca entendió de fechas
Pero no se porqué a todos se nos aparece un pájaro:
Búho, mirlo,grajo, espino ...
Que mas da si a la sombra de sus alas caminamos hasta el otro lado donde pareciera que de nuevo amanece... y sin embargo...
no es mas que el dejá vú que todos recorremos cruzando nuestros pies tan ciegos de presagios,
Me excita este crujido de heridas en el alma
Este baile de máscaras que emigra hacia un niño llamado Enero
Tal vez porque me gusta bailar bajo una estrella...
O porque echar de menos se me hace necesario
L.

jueves





Non ad scientifica

El verdadero placer consistía en sacar la postal del sobre,
comprobar que su filo era reciente y con el cortar la yema de uno de los dedos sin ningún dolor.
Apretar hasta que saltara la gota de sangre, oscura y empalagosa sobre las letras arrítmicas.
Admirar como se difuminaba entre sus formas y pliegues asimétricos.
A fin de cuentas nunca le interesó leerlas.

Sólo anhelaba el climax de saber que el remitente insistía en el empeño de ser escuchado
Pobre iluso.
Si supiera de sus múltiples entierros...
L.

Es en esta hora de melaza,
De calígine que roza el hastío.
En este cielo verde que acusa
un lingue africano.
...
Si estuvieras aquí, ahora,
como este mar que empapa mis costillas.
Lo sintetizarías todo.
Quien sabe en que palabra.
En que íntimo acto
En que alocado beso.
Reducirías todo este palpitar de caracoles a solo un pestañeo cotidiano.
A un crujir de chicharras.
Al suspiro que cuelga de nuestros
tibios brazos.

L.
Estación 9


Permanezco retenida.
Ahíta de sueño.

No quiero desertar de este letargo.

Las sombras son manchas proyectando siluetas solemnes.
Largas como mi sombra que parece una hiedra cayendo hacia la calle.

-Ya huele a compota.
Ya hay que cambiar el hule.
Será preciso pronto asegurarse la leña y el faldón.
" El oficio de la previsión no te deja admirar el rostro del momento"
(Le pienso al mirlo)
Arquitecto del nido avanzando la lluvia
Los árboles son soldados que forman dos líneas paralelas esbozando un pasillo.
Dedos, manos, ramas, aprietan el gatillo con pulso tembloroso.
Nadie escapa a ese titilar de luz.
A través de los olmos se esparce la estela de una cola blanca:

es su sonrisa.

Petunias amarillas caminan tras ella como damas de honor

L.


Tras el baño apareces desnudo y dilatado
Apaciguada la piel y con el pelo liso
Pegado a esas sienes tan llenas de seso
Es cuando tu sonrisa relajada me hace sonreír,
que se suelta el tirante derecho y tu me dices :ven...
Y yo lo dejo todo

L


Proyecto Intimo